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sábado, 14 de enero de 2017

El viaje II - De España a París ( Aeropuertos Paris-Orly)


Hoy vamos a continuar nuestras astucias para economizar euro a euro durante el viaje.

Os voy a explicar los pasos a seguir en el aeropuerto de Paris - Orly, el segundo aeropuerto más importante de la apital franesa después de Gharles de Gaulle.

                                  http://transports.blog.lemonde.fr/files/2013/11/Orly-W-3640.jpg

Si veníis desde España es probable que voléis con Vueling, por lo que el aterrizaje será en la terminal oeste. Pero si vuestra compañía de vuelos aterriza en la terminal sur no hay que panicar, es aún más facil. Las dos terminales están conectadas por un pequeño tranvía lanzadera (gratuito) que realiza un viaje cada 5 minutos y que llega de una a otra en menos de 2 minutos. Tened cuidado y mirad bien los carteles porque yo la primera vez tarde más de 15 minutos en encontrarlo.

¿Cómo llegar o salir del aeropuerto de Orly?

AUTOBÚS:

ORLYBUS

 Una vez en el aeropuerto deberéis buscar la parada del Orlybus, el autobús que va a París. Este autobús comunica Orly con la estación Denfert-Rochereau, en Montparnasse. Aquí podréis enlazar on la línea B de RER y las líneas 4 y 6 de metro. El tiempo aproximado de trayecto es de 30 minutos y el billete simple cuesta 7,70€.

                                ... Biglietti & Pass online Metro e trasporti, Paris Visite Orlybus
Los horarios son, en dirección al aeropuerto, de 5:35 de la mañana hasta las 00:00 de la noche. Para primero en la terminal oeste y termina en la sur. En dirección a Paris, de 06:00 de la mañana hasta las 00:30 de la nohe, sale de la terminal sur, pasa por la oeste y termina en el centro. Las salidas de estos autobuses son continuas ada 15 minutos más o menos y podéis comprar los billetes en las máquinas dispuestas en el interior del aeropuerto o en la parada de Paris. Si todavía tenéis dudas no dudéis en onsultar la página web.

AUTOBÚS DE LÍNEA

En la terminal sur se pueden encontrar también autobuses de línea que comunian el aeropuerto
con diferentes zonas de la apital al módio precio de 2€.
  •  Línea 183: Comunica Orly con la estación Porte de Choisy (metro línea 7 y tranvía línea 3). El tiempo de trayecto es de 50 minutos.
  • Línea 285: Comunica Orly con la estación de RER Juvisy y con la estación de metro Louis Aragon (línea 7). El trayecto es de 15 minutos. Una vez aquí si queréis ir a Paris deberéis continuar el viaje con el RER.
  • Línea 292: Llega hasta el Mercado Internacional Rungis.
 Podéis encontrar toda la información aquí.


TREN:

Cuando hablamos de tren no son las grandes líneas sino lo que llamamos el ORLYVAL. Se trata de una línea de metro que une París con el aeropuerto de Orly y que tiene servicio continuo (cada 5 minutos) desde las 6h de la mañana hasta las 23:35 de la noche. Esta línea tiene parada en las dos terminales del aeropuerto.  



Con respecto a las tarifas todo depende de la parada en la que lo cojáis y aquí os dejo el enlace para ver la tabla de precios.
 
 Pero en mi opinión no es el mejor medio de llegar al aeropuerto, ya que hay otros con mejor relación calidad-precio aunque todo depende del presupuesto de cada uno.


COVOITURAGE - BLABLACAR:

El concepto del covoiturage, para los que no lo conozcáis, es muy simple: consiste en compartir trayectos de coche. El conductor propone un viaje que va a hacer y las plazas que tiene en su coche. Este sistema está regulado y controlado por empresas como BLABLACAR que aseguran el buen funcionamiento de las transacciones y el control de los miembros que publican sus viajes o que quieren viajar.

El lado positivo de este método es que sale mucho más económico que otros transportes públicos, se conoce gente nueva y, dependiendo de la frecuentación del sitio del que salgas o al que vayas, puedes tener muchas más disponibilidad y horarios. Yo lo he utilizado varias veces, como conductora y como pasajera y nunca he tenido problemas.


METRO - TRANVIA

Y para finalizar tenemos el medio que yo suelo utilizar, es el más económico de todos pero también es el más lento, por lo que debéis tener en cuenta el tiempo si queréis llegar así al aeropuerto. De todas las veces que me he informado sobre las formas de llegar al aeropuerto nunca nadie me había hablado de esta hasta que me lo comentó un amigo parisino, no les interesará mucho que se sepa...

Bueno os cuento como va. Hay que coger la línea de tranvía 7 que une la parade de metro parisina de Villejuif - Louis Aragon (línea de metro 7) con el aeropuerto (terminal sur).

                                       https://resistanceinventerre.files.wordpress.com/2013/11/atramway-7-plan_lightbox.jpg?w=359&h=500

Para realizar este trayecto solo necesitáis un ticket de metro que se puede comprar en la misma parada del tranvía y se tardan unos 40 minutos más o menos. La parada del aeropuerto es la penúltima de la línea pero no os preocupéis que nadie se la va a saltar, está muy bien señalizadas y hay pantallas en cada vagón que os indican por donde vais, y que os queda para llegar a las paradas en todo momento.

Los horarios de la línea son de 5:30 de la mañana a 00:30 de la noche de lunes a sábado y de 6:30 de la mañana a 00:30 de la noche los domingos y festivos.


Una vez en la terminal de Orly sur (si vais a Orly oeste) sólo debéis coger la lanzadera que une las dos terminales en 1 minuto. Si no sabéis mucho francés os aconsejo que llevéis las cosas escritas en un papelillo para poder señalar el nombre de lo que estáis buscando, y luego os guiáis por la dirección que os indiquen con la mano... al menos así empecé yo, por que el tranvía no está precisamente bien señalizado en el aeropuerto.
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Pues esto es todo por el momento, espero que la información os pueda servir de ayuda y no dudéis en preguntar si tenéis dudas.

Os deseo un muy buen viaje y nos vemos en la próxima parada.

sábado, 13 de febrero de 2016

Saint-Malo, intra muros y extra muros


Esta vez nos vamos a la Bretaña francesa, al departamento de Ille y Vilaine donde se encuentra Saint-Malo, una magnífica ciudad del siglo 6. Situada a algo más de dos horas de Caen, capital de la Baja Normandía, Saint-Malo es una de las ciudades más visitadas de la región, famosa por sus impresionantes mareas altas, y cuyo origen se remonta a época gala.

Nuestra visita comienza como siempre en la oficina de turismo situada frente a la puerta de San Vicente de su muralla, la cual rodea el casco antiguo, que está emplazado en una pequeña península y protegía la ciudad no sólo de visitas indeseadas sino de la fuerza de las enormes mareas, ya que es aquí donde se registran las mayores mareas de toda Europa. Cuando la marea está baja deja al descubierto kilómetros de playas de arena blanca y lisa, pero cuando está alta ofrece un espectáculo natural de una violencia increíble. Las olas golpean los muros y se pueden elevar varios metros sobre las cabezas de los transeúntes que miran el evento fascinados. Si estáis interesados en disfrutar de las mareas de Saint-Malo uno puede ir por libre o apuntarse a alguno de los múltiples tours organizados por la oficina de turismo de la ciudad para mostrar los tesoros que dejan al descubierto las mareas bajas.

Pero volvamos al casco antiguo y a su muralla. En la oficina de turismo nos informaron de la oferta turística, cultural y gastronómica. Considero interesante deciros que aunque  Saint-Malo se puede visitar en tres días, si tenéis más tiempo, los pueblos de los alrededores están plagados de actividades y sitios interesantes para ver, no dudéis en informaros, más aún si disponéis de un medio de transporte, aunque siempre nos quedará el transporte público. Os dejo el enlace de la web de la oficina de turismo para resolver las dudas que os surjan: http://www.saint-malo-tourisme.es/ 

Como dato interesante os quiero contar que durante la segunda guerra mundial los combates devastaron el 80% de la ciudad, como tantas otras ciudades francesas. Pero lo que la diferencia del resto es que Saint-Malo decidió llevar a cabo una reconstrucción exactamente idéntica a lo que fue la ciudad antes de la guerra, gracias a lo cual la ciudad conserva una atmósfera muy auténtica. Para disfrutar al máximo de esta bonita ciudad no sólo hay que pasear por sus callejuelas sino que hay que aprovechar el acceso libre a las murallas que la rodean. El paseo sobre las murallas va acompañado de unas vistas impresionantes, ya sea hacia el mar o hacia el centro de la ciudad. A lo largo de todo el recorrido encontraréis monumentos conmemorativos y fragmentos de la historia de la ciudad que guían al viajero en este paseo. Pero puesto que nosotros no teníamos más de dos días solo hicimos una pequeña parte del recorrido, aunque por si os interesa nos informaron de que la ruta completa podía durar algo más de media hora.

Para las salidas gastronómicas es obligatorio probar sus pescados y mariscos. Esta ciudad portuaria tiene una gran tradición de recetas inspiradas en productos del mar que llegan prácticamente directos a tu plato, así que hay que aprovechar y probarlo todo, pero cuidado con los precios, si salís de la zona “intra muros” de la ciudad y os alejáis un poco del casco antiguo podréis disfrutar de menús de buena calidad a precios mucho más económicos, no hagáis el turista sin necesidad.

Por la tarde pusimos rumbo al “Grand Aquarium” de Saint-Malo que celebra este año su veinte aniversario. Es una de las principales atracciones familiares de la ciudad y está perfectamente señalizado por todas partes, así que dudo que alguien pueda tener problemas para llegar. La entrada de adultos cuesta 16€, pero informaros en el sitio donde os alojéis, ya que ciertos hoteles y hostales ofreces vales de descuento para el Aquarium con valor de 1€ o 2€. La visita dura unas tres horas y, sinceramente, merece la pena. 

 
 La relación de esta ciudad con el mar es muy estrecha y aquí se entiende todo, no sólo podréis entender los fenómenos marinos como las mareas o sus orígenes y evolución, sino que también encontraréis réplicas de los fondos marinos de prácticamente todos los continentes, con peces, crustáceos, algas... en resumen, todo lo que veríais si estuvierais in situ. Pero la visita no se limita a eso, hay sorpresas para pequeños y grandes. 

 

 

  (Traducción: ¿Lo sabías? En la Edad Media se pensaba que las mareas se debían a un mountruo marino que tragaba agua y la escupía inmediatamente.)









 Después del mundo de las medusas llegamos a una sala donde los acuarios están abiertos. En esta sala dedicada a los más valientes podréis tocar a todos los peces que allí encontréis, y con un poco de suerte hasta darles de comer de tu propia mano. Pero no contentos con esto al final de la visita podréis disfrutar de dos pequeñas atracciones. La primera es una plataforma que simula de manera virtual un descenso a los fondos marinos con ataque de craquen y todo, apta para grandes y pequeños. La segunda es un impresionante paseo submarino entre las aguas y acuarios que habíais visto antes desde el otro lado del cristal. Como podréis comprender salimos más que contentos.

Por la noche volvimos a cenar cerca de la zona de nuestro hotel, el Kyriad, a una pequeña “Galetterie”. La segunda comida típica de esta región son la galettes, que como ya sabréis es la versión en salado de los creps. Aunque en España lo llamemos a todo crep, en Francia, los que se hacen con ingredientes salados son galettes.

Para el segundo día queríamos hacer la ruta de la ciudad en trenecito, un paseo con mucho encanto que nos habían recomendado, pero cuidado que solo está disponible entre mayo y noviembre. Así que nuestro gozo en un pozo.

Nuestro plan B era la visita guiada en barco y luego a pie del monumento histórico llamado el Fuerte Nacional, una fortificación del siglo 17 construida sobre un pequeño islote situado frente a las murallas de la ciudad. Pero tampoco fue posible debido al temporal, desde luego no ha sido nuestro mejor viaje, aunque como siempre nos lo hemos preparado con tiempo, las inclemencias meteorológicas no son previsibles.

Puesto que la mayor parte de los museos estaban cerrados por temporada baja decidimos coger el coche y dirigirnos a la ciudad vecina de Dinard. Pasamos el resto de nuestra mañana la pasamos recorriendo una de las rutas de costa de esta ciudad. Bordeando la playa y mansiones im-pre-sio-nan-tes, realmente increíbles. 


Y para terminar la escapada nos pasamos a ver el Monte Saint Michel, que aunque ya lo hemos visto, nunca perdemos la oportunidad de pasar un rato agradable recorriendo sus calles. Pero no os voy a dar más detalles, ya que el monte Saint Michel merece su propia entrada. 

Bueno esto es todo por el momento. La temporada baja y el temporal nos han impedido disfrutar de Saint-Malo al 100%, pero poder pasear, disfrutar de las vistas, del Aquarium y de sus restaurantes y calles sin la masificación de gente que hay en verano no tiene precio, así que “las gallinas que entran por las que van saliendo”.

Y esto es todo por mi parte, espero que si podéis, disfrutéis de Saint-Malo y sus alrededores como yo lo hice.

Nos vemos en la siguiente parada.
Buen viaje. 

domingo, 24 de enero de 2016

Etretat, acantilados de película


Muchos de nosotros ya hemos visto estas imágenes antes en la gran pantalla, pero no sabíamos dónde se encontraba este paisaje de ensueño. Amigos míos, os presento los acantilados de Etretat.


 Y es que una imagen vale más que mil palabras



En esta escapa nos hemos dirigido a la Alta Normandía, más concretamente al departamento del Sena Marítimo. Tras cruzar el gran puente de Normandía en coche (unos 6€) hemos puesto rumbo a la costa de Pays de Caux donde hemos visitado varios pueblos, a saber Fecamp o Yport, entre otros, pero os voy a hablar del rincón que me ha enamorado, el pueblo costero de Etretat. 

Con tan solo algo más de 1.600 habitantes este pueblo rebosa de encanto por todas partes y no hay excusas para no visitarlo ya que, para los que tengan poco tiempo, en menos de un día ya has visto lo más importante, si bien te puedes quedar a recorrer rincones y rutas por los alrededores dos o tres días y no te aburrirías. Este pueblo ha atraído siempre la atención de numerosos artistas como Eugène Boudin, Gustave Courbet,  Gustave Flaubert, Guy de Maupassant o Claude Monet, entre otros. Como podéis ver, es difícil escapar a sus encantos pero ¿por qué? Pues os voy a contar mi jornada en Etretat para que lo entendáis todo.

El pueblo es fácil de encontrar si vais en coche ya que está bien señalizado en las carreteras de la región, pero cuidado con las temporadas altas porque hay tanta gente que os tendréis que ir a aparcar al pueblo vecino. Menos mal que no fue nuestro caso y pudimos aparcar sin problema a unos 5 minutos de la playa, justo enfrente de nuestra primera parada: la oficina de turismo (cómo debe ser). 

Aquí nos informaron amablemente de las posibles actividades para invertir nuestro tiempo. La mayor parte de la oferta turística del lugar está relacionada con la naturaleza, la gastronomía o el arte. 

En primer lugar escogimos realizar una de las rutas de senderismo que nos habían propuesto para subir a lo alto de uno de los acantilados, pero no hay que echarse las manos a la cabeza, hay rutas para todos los gustos con diferentes grados de dificultas. Nosotros subimos al más conocido, Porte d'Aval, que no era una marcha complicada ni larga y tenía unas vistas impresionante. Tardamos unos 20 minutos en subir con una correspondiente pausa a mitad de camino para disfrutar del paisaje y recobrar un poco el aliento. Para los más delicados sabed que durante los meses de verano circula una guagua que hará el camino por vosotros a lo alto de los acantilados cercanos y por el centro de la ciudad, interesante para niños pequeños y personas mayores.

Una vez arriba el viento sopla fuerte pero nada impide disfrutar de esa armonía entre las imágenes que parecen irreales, los sonidos tanto el de las olas rompiendo en el acantilado como el de las gaviotas que lo sobrevuelan y los olores a sal marina y a hierba mojada.




Un momento para disfrutar y olvidarse de los problemas y las complicaciones de la vida diaria. Pero aunque nos hubiera gustado quedarnos ahí un par de meses, hay más cosas para ver, así que emprendimos el camino de vuelta al nivel del mar. 

Cuando la marea está baja, cosa de la que os informaran en casi cualquier sitio ya que todo el mundo se lo conoce de memoria la rutina del lugar, el terreno ganado al mar descubre vestigios de antiguos criaderos de ostras por los que podéis pasear y grutas en los acantilados como el mítico Trou à l'homme, escenario de leyendas de marinos desde hace siglos.



Llegada la hora de comer nos dirigimos a uno de los restaurantes que nos habían recomendado, hay que decir que, como buen pueblo turístico, los restaurantes tenían precios algo subiditos, así que si no os interesa pagar esos precios podéis optar por los restos de Creps, por los pocos que hay de comida rápida y bocatas o por llevar vuestros propios bocadillos que os saldrán más económicos y seguro que están más ricos. En nuestro caso decidimos darnos un homenaje con un menú de ostras para mi pareja (a mí no me gustan nada, pero él asegura que estaban deliciosas) y para mí plato de Saint Jacques con salsa de langostinos, simplemente una delicia, a partir de este día mi paladar cambió para siempre. 
Por esto os recomiendo, en cualquier pueblo costero de Normandía, siempre y cuando sea temporada para que sean frescas, que probéis las Saint Jacques, especialidad de la región.

Una vez saciada nuestra ansia por la naturaleza y el hambre, recorrimos toda la playa viendo la "exposición" permanente de los cuadros de pintores famosos situados justo en la misma perspectiva en la que estaban sus autores cuando los pintaban. Este paseo te teletransporta a otro momento en la historia, es un momento que te lleva al cuerpo de otra persona, de lo más recomendado aunque no seamos entendidos de arte. 




 Después de esto, como teníamos una agenda algo apretada, emprendimos el camino de vuelta a Caen, pero para los que queráis quedaros a disfrutar podréis encontrar un enorme campo de golf en lo alto de uno de los acantilados donde jugar debe ser una maravilla. Y la oferta deportiva no termina ahí, desde deportes en tierra como el tenis, pasando por todo tipo de deportes acuáticos para grandes y pequeños, el pueblo os ofrece pasar un rato en contacto con los elementos y quemando calorías mientras te diviertes. Aquaboling, piscinas, pesca, rutas en bici, en fin, podría pasarme aquí toda la tarde, mejor os dejo el enlace de la oficina de turismo por si tenéis más dudas: http://www.etretat.net/office-de-tourisme-etretat/modules/content/content.php?page=accueil  

Y esto es todo por mi parte, espero que si podéis, disfrutéis de Etretat y sus alrededores como yo lo hice.

Nos vemos en la siguiente parada.

 


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